Reseñas bibliográficas
Luis Amela Valverde, Varia Nummorum XVIII, Sevilla: Punto Rojo, 2025, 438 págs., ISBN 979-76-32859-19-9.
El Dr. Luis Amela Valverde prosigue, con esta nueva edición, su trayectoria en torno al mundo de la numismática, una aventura iniciada en el año 2012 que ya ha dado lugar a dieciocho volúmenes de la serie Varia Nummorum. Esta colección, rica y singular a la vez, combina la meticulosidad en el análisis de piezas con la voluntad de situar la moneda en el centro mismo de la investigación histórica sobre la antigüedad. Rica, por la solidez y amplitud de la investigación; singular, porque nos recuerda la vigencia y relevancia de la moneda como fuente privilegiada para entender procesos históricos, especialmente en el mundo antiguo, convirtiéndose en un punto de encuentro privilegiado desde el cual mirar al pasado y descubrir nuevos y apasionantes sucesos y, al mismo tiempo, descartar o formular nuevas hipótesis.
El volumen se abre con una introducción de José Ignacio de la Torre, habitual prologuista de la serie, y reúne un conjunto de 76 artículos de carácter marcadamente heterogéneo, en un total de 438 páginas. La disposición de los trabajos es continua, pero pueden agruparse geográficamente en bloques: Hispania, Roma, Asia, mundo helenístico y Egipto. Esta organización implícita refleja la voluntad de cubrir un abanico amplio de contextos, sin perder la coherencia de fondo: la moneda como objeto de estudio histórico.
En lo que respecta al ámbito peninsular, sobresalen contribuciones como «¿Un raro bronce de Hispania?» (pp. 207-208), donde Amela analiza un bronce del siglo ii a. C. de origen desconocido, probablemente acuñado en territorio de la Hispania Citerior. La hipótesis, sugerente, apunta a una acuñación realizada en un entorno con escasa circulación monetaria y con un desconocimiento de la práctica romana. Igualmente, relevante es «De nuevo la leyenda ibérica de Ibniki» (pp. 215-217), con dos piezas a imitación del denario ibérico de Kese, una con leyenda «IBNIKI» y otra anepigráfica. Amela defiende, siguiendo a L. Villaronga, que no se trataría de denarios, sino de dracmas, debido a su naturaleza. Ambos casos ilustran bien la capacidad del autor para detectar lagunas y matizar atribuciones que parecían establecidas.
En el bloque romano, el volumen adquiere una dimensión particularmente atractiva, porque las piezas seleccionadas se vinculan al corazón del poder político. Destacamos «Una moneda de fantasía de L. Sergio Catilina» (p. 107), un denario inventado en época renacentista que exhibe un elefante alado y la leyenda «CATILINA». Esta curiosa falsificación pone de relieve hasta qué punto la fascinación por el mundo romano condicionó la producción y el coleccionismo de monedas en época moderna. Aún más relevante es «Un excepcional retrato póstumo de Julio César» (pp. 187-194), sobre la emisión de áureos de Octaviano en el 43 a. C. Amela analiza su significado político: Octaviano, con barba de duelo en su anverso, y César, representado envejecido y con todos sus cargos, en el reverso. La moneda, acuñada en una ceca militar móvil, no solo sirvió para pagar tropas, sino que funcionó como instrumento de propaganda directa, consolidando a Octaviano como heredero político de César. La lectura del autor, que subraya la excepcionalidad simbólica y técnica de esta emisión, es una muestra excelente de su estilo: preciso, directo y con voluntad de reinterpretar las piezas desde nuevas perspectivas más allá de la mera descripción.
El recorrido continúa en Oriente. En Asia, Amela dedica páginas a las emisiones pre-imperiales de Nasos en Misia (pp. 327-330) y a los alejandros de Metimna (pp. 331-336), que permiten explorar la difusión de modelos monetarios helenísticos y su adaptación. En Egipto, destaca el estudio de una serie de dicalcos y dracmas provinciales (pp. 395-400), vinculados a emperadores como Adriano, Domiciano o Marco Aurelio. En este último caso, asociado a su matrimonio con la hija de Antonino Pío, Faustina Menor, se muestra la dimensión conmemorativa e ideológica que adoptó la moneda en contextos provinciales. Finalmente, el volumen nos conduce hasta Mesopotamia con «El «misterioso» Abdissares» (pp. 415-424), donde el autor se suma a la interpretación de F. L. Kovacs y sitúa a este monarca como rey de Adiabene, descartando su identificación con un soberano de Armenia. Aquí, la numismática aporta luz a una controversia historiográfica de largo recorrido y nos recuerda que su período fue especialmente intenso en la región (posterior al 170 a. C.).
Más allá de la diversidad temática, este volumen confirma que Amela se ha convertido, por méritos propios, en uno de los principales referentes numismáticos actuales. Su experiencia —más de trescientos artículos académicos y diversas monografías a sus espaldas— se refleja en la solvencia con que aborda cada pieza: describe, contextualiza y, cuando es necesario, propone nuevas hipótesis. Su tono es claro y eficaz, lo que facilita el seguimiento de sus ideas incluso cuando el material es denso y técnico. El valor añadido de su obra no es solo la recopilación exhaustiva de datos, sino la capacidad de detectar fisuras en el discurso historiográfico y de llenarlas con hipótesis plausibles y bien argumentadas.
Cabe señalar que la riqueza técnica de algunos de los artículos puede alejar al lector no especialista: se trata de un volumen pensado sobre todo para investigadores y profesionales de la disciplina. A pesar de ello, su interés es indiscutible: cada estudio, por modesto que parezca, abre ventanas interpretativas y enriquece el panorama historiográfico. La naturaleza de las partes permite asimismo acotar de manera precisa los intereses de cada lector en la búsqueda de las novedades más candentes del mundo numismático. Por este motivo la obra del Dr. Amela resulta indispensable y contribuye a conjugar la investigación más próxima a escala global.
En definitiva, este nuevo Varia Nummorum es un testimonio de la vitalidad de los estudios numismáticos y de la capacidad de Amela para convertir la moneda en una clave privilegiada para leer la historia. Una obra extensa, exigente y a la vez imprescindible, que consolida la serie como un referente internacional y que confirma, una vez más, al autor como una voz central en la investigación numismática contemporánea.
Jordi Martín Pons
Universitat de Barcelona