Reseñas bibliográficas

David García Domínguez, Juan García González, Federico Santangelo (eds.), Connected Histories of the Roman Civil Wars (88-30 BCE), Roman Relations, 1, Berlin-Boston: De Gruyter, 2024, 288 págs., ISBN: 978-3-11-141289-4.

El libro que reseñamos es una obra editada por David García Domínguez, Juan García González y Federico Santangelo, primer volumen de la serie Roman Relations. El libro se compone de una introducción, nueve capítulos y un post-scriptum. Su objetivo, como se explica claramente en la introducción titulada Recentering the Late Republican Civil Wars a cargo de los editores (pp. 1-21), es sentar las bases para una nueva interpretación de las guerras civiles de la República tardía. Las premisas son dos: por una parte, la expansión del teatro de estos conflictos, no considerando solo a Roma o a Italia, sino a todo el Mediterráneo, y por otra parte el reconocimiento de la existencia de múltiples actores que influyeron en estas contiendas, subrayando la importancia de los provinciales y de los distintos territorios bajo el control romano. Todos estos factores tienen que ser relacionados entre sí para poder tener una visión más completa de los conflictos civiles romanos de la República tardía.

Dominik Maschek, en el primer capítulo titulado Connected Materialities, Predatory Consumption, and the End of the Roman Republic (pp. 23-51), centra su atención sobre el impacto que tuvo la evolución del sistema económico romano tras la conquista del Mediterráneo en la sociedad y en la política romanas. La expansión territorial aumentó las conexiones materiales entre las distintas áreas, originó un sistema de consumo predatorio y aumentó las desigualdades económicas, incluso entre la nobleza. Esta situación favoreció la creación de un contexto marcado por tensiones sociales y políticas entre todas las clases sociales en los distintos territorios romanos. El texto se acompaña de imágenes que ilustran algunos de los temas tratados.

Catalina Balmaceda, en el segundo capítulo titulado Connected Narratives of Roman Civil Wars (pp. 53-73), analiza las diferentes narraciones historiográficas sobre los conflictos civiles y la vida política de la República tardía, tomando como ejemplo tres autores antiguos que trataron este tema: Salustio, Veleyo y Apiano. Estos tres autores tratan de explicar a sus contemporáneos, cada uno siguiendo su propia interpretación, las causas de las guerras civiles, conflictos considerados como una realidad conectada entre sí. La autora subraya también las diferencias entre este tipo de narraciones históricas y otras tipologías de obras sobre los mismos eventos como, por ejemplo, las memorias, cuyo objetivo era justificar las acciones de sus protagonistas.

Lucia F. Carbone, en el tercer capítulo, Financing Sulla’s Wars (pp. 75-120), utiliza datos numismáticos para realizar un estudio sobre las fuentes de financiación de Sila en su campaña en Grecia en el 86 a.C. y en la guerra civil en Italia entre el 83 y el 82 a.C. La autora realiza también una investigación cualitativa y cuantitativa de las acuñaciones relacionadas con los ejércitos de Sila. El texto se acompaña de imágenes de las monedas analizadas y de tablas que resumen los datos proporcionados en él. La conclusión de la autora es que Grecia fue la principal fuente de financiación durante la primera guerra mitridática gracias a un incremento de las acuñaciones. Tras la paz de Dárdanos, fue la provincia de Asia quien proporcionó la mayoría de los recursos económicos necesarios para la conquista silana de Italia.

David García Domínguez, en el cuarto capítulo, Pain and Gain. Violence Against Provincial Cities in the Age of the Civil Wars (pp. 121-142), realiza un estudio sobre el uso de la violencia en el periodo de las guerras civiles que centra su atención en los casos de violencias masivas y en las dirigidas hacia individuos o grupos particulares. También se presta atención a la participación de las poblaciones locales en estas violencias, especialmente como informadores, necesarios para recoger informaciones y ubicar a los opositores que tenían que ser asesinados en las distintas localidades. Sin embargo, el autor evidencia cómo a su vez estos informadores emplearon en ocasiones a los comandantes romanos como instrumento para eliminar enemigos internos. En este sentido, dinámicas locales y globales se mezclan. El uso de la violencia como instrumento de pacificación de las provincias no era una novedad en el mundo romano pero el contexto de las guerras civiles dificultó su actuación de forma eficaz, lo que provocó que en ocasiones estas medidas causaran la adhesión de las comunidades amenazadas al bando rival.

David Espinosa Espinosa, autor del quinto capítulo, titulado Rethinking the Bellum Sertorianum from a Romano-Italian Angle (pp. 143-193), estudia el rol de los romanos e itálicos residentes en la península ibérica en las guerras civiles y en particular en el conflicto sertoriano. Tras un análisis de la historiografía moderna sobre la guerra sertoriana, el autor examina la tradición histórica grecorromana sobre este episodio, evidenciando las diferentes opiniones de los historiadores antiguos sobre la actuación de Sertorio. Gracias a las fuentes antiguas, el autor avanza la hipótesis de que la guerra sertoriana no fue solo la continuación de las guerras civiles romanas, sino también un resurgir, esta vez en Hispania, de la guerra social y de su petición de mayores derechos para la población itálica.

Toni Ñaco del Hoyo, Jordi Principal, Gerard Cabezas-Guzmán y Gerard Ventós en el sexto capítulo titulado No-man’s Land: The North-Western Mediterranean and the Sertorian War (pp. 195-212), describen la importancia del Mediterráneo noroccidental en el marco del conflicto sertoriano. Los autores evidencian el rol estratégico de esta zona en el tránsito marítimo y terrestre de los ejércitos y también para el abastecimiento de los suministros de ambos contendientes. En particular se analizan el intento por parte de los adversarios de Sila de controlar las rutas de comunicación marítima entre Italia y la península ibérica y la vigilancia de los puertos de montaña pirenaicos. Se proporcionan algunos mapas que ilustran las rutas marítimas descritas en el texto del capítulo.

Juan García González, autor del séptimo capítulo Civil War on Foreign Shores: M. Marius and the Roman Exiles in Asia Minor (75-72 BCE) (pp. 213-243), estudia la figura de M. Mario, cuestor de Sertorio, especialmente en relación con su actuación en Asia Menor en la guerra mitridática y sus relaciones con los exiliados romanos en la zona. Es de gran interés la hipótesis de identificación planteada por el autor de M. Mario como hijo de Mario Gratidio, legado de Marco Antonio el Orador en Cilicia, tras cuya muerte el cuestor sertoriano habría sido adoptado por Marco Mario, hermano del siete veces cónsul Cayo, pasando a llamarse Marco Mario Gratidiano.

Laura Pfuntner, en el último capítulo, Provincial Brokers in Roman Civil Wars (pp. 245-266), analiza detalladamente el rol de las élites locales en las guerras civiles como intermediarios y apoyo de los contendientes, evidenciando cómo a menudo estos personajes perseguían sus propios intereses o los de sus comunidades. Estos hombres tenían estatus e influencia suficiente para poder interactuar con los gobernadores y los comandantes romanos, además su función fue lo bastante significativa para ser registrada en las narraciones de las guerras civiles. Estos personajes, si bien al servicio de los comandantes romanos, mantenían un vínculo estrecho con sus comunidades de origen y con sus redes económicas. La autora presenta como casos ejemplares a los Cornelios Balbos de Gades y a Publio Sittio. Estos ejemplos permiten evidenciar cómo la acción de estos individuos se extendió a diferentes fases de los conflictos civiles y revelar el potencial, y en ocasiones los límites, de sus actuaciones individuales.

En el post-scriptum (pp. 267-273) Giusto Traina resume los temas tratados en la obra y propone posibles perspectivas para el futuro de los estudios sobre la época de las guerras civiles de la República romana tardía, animando a seguir analizando las historias políticas individuales en conexión con un contexto geopolítico más amplio.

El libro ofrece unos índices de nombres y localidades de gran utilidad para facilitar su consulta y tras cada capítulo se encuentra una sección bibliográfica muy completa y actualizada.

Connected Histories of the Roman Civil Wars (88-30 BCE) es una obra de gran interés, pues presenta un nuevo enfoque del periodo de las guerras civiles romanas de la etapa final de la República. Tradicionalmente, esta fase histórica ha sido estudiada sobre todo a través de la contraposición entre grandes figuras como Mario y Sila o César y Pompeyo y desde una perspectiva centrada en Roma o Italia. Este trabajo evidencia la existencia de una multitud de actores y de intereses en juego en los conflictos civiles; en particular destaca la importancia de los provinciales en la contienda. Asimismo, se presenta al Mediterráneo no solo como el escenario de este episodio histórico, sino también como un protagonista que influyó en su desarrollo. Cabe destacar la importancia atribuida a la interconexión entre los distintos territorios y a las dinámicas entre centro y periferia para el análisis del fenómeno de los conflictos civiles, que tuvo una dimensión mediterránea y no solo romana. Por todas estas razones este libro resulta de gran importancia para el estudio de las guerras civiles de la República romana tardía y puede contribuir a sentar las bases para un nuevo enfoque de este periodo histórico.

Stefano Bossola-Vaquero

Universidad de Salamanca

stefano.bossola@usal.es

https://orcid.org/0000-0003-1555-6709

DOI: https://doi.org/10.1387/veleia.27901